Así que MTN Ghana se presenta como "socio de desarrollo" durante las giras de inversión del Consejo Regional de Prosperidad de Ghana. Stephen Blewett, portavoz del operador, menciona con énfasis el papel de MTN para "desbloquear oportunidades de inversión regional y local en todo el país", como informan Extensia Ltd y TechAfrica News. Noble misión, ¿no? Salvo que hay que ser singularmente ingenuo para creer que una multinacional de telecomunicaciones se convierte de repente en una ONG filantrópica.
El arte de vender negocios con disfraz humanitario
Esta alianza entre MTN y el GRPC ilustra perfectamente la nueva estrategia de los gigantes de las telecomunicaciones en África: vestir sus intereses comerciales con el noble disfraz del desarrollo económico. Porque, al fin y al cabo, ¿qué hace concretamente MTN? Vende servicios de telecomunicaciones. Punto. Que estos servicios puedan contribuir al desarrollo, es innegable. Pero pretender que la empresa actúa por altruismo es pura comunicación.
El Consejo Regional de Prosperidad de Ghana, por su parte, necesita socios creíbles para atraer inversores. ¿Qué mejor que un operador de telecomunicaciones ya establecido, con presencia en la calle y un presupuesto de marketing considerable? La alianza es lógica, pero llamémosla por su nombre: un partnership comercial mutuamente beneficioso, no una misión de rescate económico.
La digitalización como nuevo colonialismo suave
Detrás del lenguaje sobre "soluciones digitales" y la mejora de las "experiencias para individuos y empresas" se dibuja una realidad menos brillante. MTN, al igual que sus competidores, busca cerrar el ecosistema digital ghanés. Cuanto más dependa la economía local de sus infraestructuras y servicios, más consolidará la empresa sudafricana su posición dominante.
Esta estrategia no es nueva. Las antiguas potencias coloniales controlaban las materias primas; las nuevas potencias económicas controlan los flujos de información y los servicios financieros digitales. MTN no solo construye torres de telecomunicaciones, teje una red de dependencia tecnológica.
La infantilización de los decisores locales
Lo que impacta en esta comunicación es el implícito condescendiente: MTN viene a "desbloquear" las oportunidades de inversión, como si los ghaneses esperaran pasivamente que una empresa extranjera les mostrara el camino. Esta retórica del salvador tecnológico infantiliza a los actores económicos locales y perpetúa la idea de que África necesita ser "desarrollada" por otros.
El Consejo Regional de Prosperidad de Ghana, al asociarse con esta comunicación, valida implícitamente esta visión. En lugar de resaltar las competencias e iniciativas locales, avala el relato según el cual el desarrollo vendría primero de las multinacionales extranjeras.
Los verdaderos desafíos ocultos
Mientras MTN se envuelve en los ropajes del desarrollo, las verdaderas preguntas permanecen en la sombra. ¿Qué parte del valor creado permanece efectivamente en Ghana? ¿Cuántos empleos calificados se crean realmente a nivel local? ¿En qué medida esta "digitalización" refuerza la autonomía económica del país o su dependencia?
Las "giras de inversión" del GRPC habrían ganado al abordar estos temas en lugar de contentarse con celebrar una asociación cuyos beneficios reales para la economía ghanesa aún están por demostrar.
Más allá de los efectos de anuncio
No se trata de demonizar a MTN o de negar la importancia de las telecomunicaciones para el desarrollo económico. Pero hay que dejar de tomar los comunicados de prensa al pie de la letra. Una empresa que invierte en un mercado lo hace primero por sus accionistas, no por la humanidad.
El verdadero desarrollo económico llegará el día en que los países africanos dejen de conformarse con ser mercados para las multinacionales extranjeras y desarrollen sus propios campeones tecnológicos. Mientras tanto, las asociaciones público-privadas como la de MTN y el GRPC pueden ser útiles, siempre que mantengamos los ojos abiertos sobre quién realmente mueve los hilos.
La próxima vez que un gigante de las telecomunicaciones se presente como salvador del desarrollo, hagámonos la pregunta correcta: ¿quién desarrolla a quién, exactamente?
